El encuentro.

Tomé otro hondo respiro.
La miré, expectante, nuevamente sin saber como reaccionar (Lo cuál no se hacen una idea lo molesto que puede llegar a resultar)
- Y ahora que hacemos? - pregunté sin percatarme que sexópata estaba allí.
- Qué hacemos con qué? - en un intento de disimular la situación, lo que me agarró con la defensa más que baja.
- Como con qué? Cuándo salimos? - contraataqué a ver si la lograba incomodar. A fin de cuentas, confianza ya se había generado al tener un secreto en común.
- No, yo tengo novio...
- Siempre dicen lo mismo, contame, es celoso? - Interrumpí. Gracias a sexópata me podía distender más, y quien estaba incómoda era ella (supuse)
- Sí, bastante.
- Bueno, yo no le voy a decir nada, y vos parecés del tipo que saben guardar bien los secretos, afirmé, esbozando una leve sonrisa, en búsqueda de una complicidad que no logré encontrar.
Ni siquiera respondió. El que calla otorga, pensé. Estaba decidido a incomodarla tanto o más de lo que me lo habían hecho en las últimas 24 horas.
- Mirá, tengo una idea, y sé que no tenés novio; de acá nos vamos, y me invitás a tomar un café, qué te parece?
- A mi me gusta Él, no vos. Exclamó haciendo referencia a Sexópata, quien casi se muere aplastado por una pesa del comentario que lo tomó por sorpresa.
Me tenían en jaque nuevamente, y decidí contraatacar:
Bárbaro, te lo presento! Sexópata, vení. Te presento a una amiga.
-Como estás? Inquirió sexópata con una cara de felicidad digna de un niño recibiendo regalos en navidad.
...
Soy sexópata, agregó para cubrir el silencio creado por la falta de respuesta de la personita a mi lado.
- V. respondió fríamente.
Miprofesor se había acercado, al no comprender lo que estaba pasando. (No era el único, creo que ninguno de los cuatro lo hacía)
- Terminaste?- Preguntó el profesor.
- respondimos al unísono V. y yo. (Yo pensé que me había hablado a mí, y me imagino que lo mismo con quien llamaremos V.)
Hasta mañana entonces chicos.

Salimos juntos, para placer de la secretaria del gimnasio.
- Mi café? - pregunté una vez afuera buscando una sonrisa, que no logré encontar.
- Te parece gracioso? - Preguntó enojada.
- Tengo un humor raro.. - Respondí calmado; ya estaba jugado, que tan mal me podía ir.
- Basta, vení conmigo.
- Conozco una cafetería muy buena, pero queda para el otro lado.
Me fulminó con la mirada, y decidí obedecer como un pequeño. La comencé a seguir.
- Manito? Le pregunté mientras le ofrecía mi mano derecha con cara de niño chico. No hubo caso, no iba a sonreír.
-A dónde vamos?
- A un lugar donde tendríamos que haber estado hace una hora y media. (Tu casa?- pensé, pero sabía que mi 'genial' chiste no iba a tener el efecto indicado.)
- Quedate acá, me ordena.
- Si mamá, respondí irónicamente. Se alejó a hablar por celular a una distancia a la cual no logré escuchar una sola palabra.

Volvió, y me explicó un poco:
- Trabajo para un un servicio de inteligencia. Desde 1950 somos una organización activa en latinoamérica, y estás por ser llevado a su principal sede. Ahora nos van a venir a buscar, más adelante te brindarán más detalles.
- Suena interesante, va a ser como las películas que va a venir una camioneta negra con vidrios polarizados, y me van a vendar los ojos?
- Ya vas a ver.
- Estás muy de misteriosa, sos con todos así? - Pregunté intentando entrar en confianza.
- Sí. - Respondió desafiante.
- Ya vas a cambiar, vas a ver - le comenté sonríendo. Ella también sonrió, creo que más por compromiso que por convicción, pero bueno, un paso a la vez.
Miré a mi alrededor, los autos, la gente, los comercios y a V., había algo en el aire demasiado dulce para mi gusto.
- Nervioso? - Preguntó, interrumpiendo mis pensamientos.
- Nah, expectante supongo. Son todos tan simpáticos como vos? - (Bazzinga?)
- Algunos más, otros menos; como en todos lados.
Luego de un silencio un tanto incómodo, el cuál no quise romper para enfrentar otra respuesta vacía y posiblemente ensayada, llegó el vehículo: Confirmando mis expectativas, era una camioneta, era negra, pero no tenía los vidrios polarizados. De copiloto viajaba un pelado, no lo pude ver demasiado bien, llevaba gafas oscuras, y traje. Al piloto no lo pude observar.

- Subí- Me ordenó V. (Nunca fui demasiado fanático de acatar órdenes, sin embargo no quería desobedecer)
- Damas primero - retruqué abriendole la puerta. Subió, haciendo una mueca media extraña y luego subí yo.
Hola F., me dijo el pelado, mientras yo observaba los dos pasajeros que ya habitaban el vehículo. El pelado estaba en sus 30s, bastante flaco, de apariencia dura. Al volante iba un jóven, de unos 22 años manejando, quien seguramente lo habrían molestado toda su infancia por una chistosa combinación: Orejas y nariz desproporcionadamente grandes, y unos ojos demasiado chicos para su cara.
- Hola, respondí tímidamente.
Acá es cuando te vendamos los ojos, me dijo V. confirmando otra de mis teorías.
Cómo se portó? Preguntó el pelado, ya con el auto en movimiento.
Ahí.. ya va a cambiar. (Cada vez estaba menos convencido de lo que estaba haciendo)
Tener unas vendas en los ojos, sumado a estar en el auto con dos hombres que no conozco, y una chica de apariencia privilegiada, no era mi situación ideal.
- Quedate tranquilo - Dijo el pelado. Es fácil decirlo, pero yo estaba pasandola realmente mal ya que soy el tipo de persona que necesita tener un grado de control en las situaciones en las cuales se involucra. No hablaron más hasta llegar a destino.

Anduvimos, desde que me vendé los ojos, unos 8 minutos en línea recta (bastante tráfico) , luego hicimos un giro a la derecha, donde anduvimos unos 5 minutos (tráfico ligero) y luego giramos a la derecha nuevamente y anduvimos poco menos de 2 minutos. El tiempo parecía eterno, pero me guíe en que el promedio de duración de una canción son unos 3"15' y para mi fortuna, la radio del auto estuvo encendida todo el trayecto. Mi estimación era que estaba a menos de cuatro minutos de la posición inicial. Luego, dobló a la izquierda, avanzó un par de cuadras (muy poco tráfico), tres o cuatro serían (Conté cuadras cada vez que disminuía la velocidad, ya que estimo que eso hacía al llegar a las esquinas) Dobla a la derecha y frena. Avanza un par de metros lento, y luego acelera nuevamente; los ruidos de la calle no existían más, tampoco había tránsito.
Llegamos, dijo el pelado.

7 comentarios:

Tefilina dijo...

que impresión, ¿no te sentías Tom Cruise en Misión Imposible?

reina dijo...

Tratar de seguir el recorido con los ojos vendados... buena táctica la de la canción... y lo de las esquinas, siempre y cuando no disminuya la velocidad por otra cosa... pero algo es algo...

Ya están los seguidores....!!
Ya me anoté... te voy siguiendo... ja

F. dijo...

Tefilina: No recuerdo haberla visto, tampoco soy parecido a Tom Cruise, por lo que mi respuesta va a ser una negativa :)

Reina: Era lo más aproximado que tenía a mano, y pensar en el recorrido del auto me distraía un poco de todo lo que estaba pensando en ese momento.

(Mañana antes del mediodía tienen mi posteo, es más cortito)

Saludos!

KoLoReS iRReaLeS dijo...

pocos hombres entran a mi espacio,,bienvenido! =)

Coffee dijo...

Aaaah no, pero cuanto misterio!
"Soy sexópata, agregó para cubrir el silencio creado por la falta de respuesta"
No se si era tu intencion pero ese fragmento me hizo reir.

Atento al siguiente capitulo. Espero que aparezcan naves espaciales, dinosaurios, o viajes en el tiempo, o al menos gorilas de gran tamaño... Ah, no, eso ya lo vi. En fin. Adios.

Mecha dijo...

Bazzinga?!?!?!?!?
jajajajaja


Ahhh... Sheldon... ya sabía que iba a adivinar quién sos...

=P

F. dijo...

Coffee: Jajaja sí, pasó en serio, pero siempre meto algún chistecito, aunque o son muy malos, o no los entienden, la mayoría :/

Mecha: Jajajajaja fue de momento!